Disfrutar la Gracia de Dios es tu derecho

Una reflexión que te invita a disfrutar la Gracia de Dios no como un deber, sino como un derecho concedido por amor.

“Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.”
— Juan 1:16 (RVR1960)

Si eres hijo de Dios y has leído el libro Caminando en la Gracia, este será tu desafío hoy: disfrutar el regalo inmerecido de la Gracia. No lo olvides jamás: es un derecho que el Padre te ha concedido por medio de Jesucristo, para que vivas en la plenitud de Su favor inagotable.

A veces creemos que disfrutar la Gracia requiere esfuerzo o preparación. Pero hoy tengo una buena noticia para ti: no necesitas nada más que creer. El precio ya fue pagado. Solo debes anhelar cada día la manifestación de Su favor en todas las áreas de tu vida. Y cuando las bendiciones se vuelven tangibles, es el momento perfecto para adorar y alabar al Padre.

Cómo provocar los milagros por Gracia:
• Cree firmemente que eres hijo de Dios.
• Dale libertad al Espíritu Santo para que te revele la Palabra y te guíe en todo momento.
• Reconoce que Jesús pagó con Su sangre por tu pecado y tu maldad.
• Ora al Padre, que te ama no por lo que haces, sino porque le plació amarte.
• Da gracias porque Su Gracia se manifestará hoy en un milagro.
• Adora y alaba confesando: “¡Mira lo que hizo Dios!”

No necesitas sacrificarte, pagar, ni esforzarte para ganarte la bendición de Dios. Cristo ya lo hizo por ti. Apropiate del regalo de la Gracia: es tuyo, consérvalo y disfrútalo con una sonrisa.

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